Con alfombra o sin alfombra, he aquí el dilema

Con alfombra o sin alfombra, he aquí el dilema

No cabe duda de que las alfombras son unos elementos decorativos para nuestro hogar que nos aportan una serie de indudables valores añadidos:

  • Crean un ambiente íntimo, resaltando el resto de mobiliario circundante.
  • Permiten organizar zonas dentro de una misma habitación.
  • Ayudan a determinar el estilo decorativo imperante en una estancia (moderno, vintage, rústico, urbano…).
  • Protegen el suelo bajo ciertos muebles (mesas, sillas…) que pueden rayarlo.
  • Proporcionan espacio y amplitud visual si las compramos en clores claros y las empleamos inteligentemente.

Sin embargo, a la hora de encarar proyectos de decoración con alfombras en mente es necesario pensar qué es lo que queremos y, asimismo, si tal vez una alfombra sirve a nuestros propósitos.

Ubicación de la alfombra

La ubicación de la alfombra es esencial a la hora de elegir los materiales y textura de la misma. En efecto, no es lo mismo instalar una alfombra para tu salón que para el recibidor de tu casa. Queremos decir que, si vas a poner una alfombra en una zona de tránsito diario habitual, es necesario que el material sea más resistente, ya que es fácil que se deteriore más rápidamente.

Para este tipo de espacios, los tejidos de henequén son los más recomendables, ya que son tremendamente durables y resistentes. Por cierto, para recibidores o pasillos es mejor hacerte con alfombras en colores más oscuros. Por el contrario, para zonas de la casa como el salón, la lana es el material más empleado, por sus cualidades aislantes y térmicas.

En el salón, lo más normal es situar la alfombra bajo la mesa de centro y frente al sofá. En estos casos, te recomendamos que apuestes por alfombras rectangulares que cubran tanto la superficie de la mesa que va sobre ellas como el largo del sofá frente al que se ubican.

Con alfombra o sin alfombra, he aquí el dilema

Piensa primero en el estilo decorativo global

La alfombra es un elemento de atracción visual de primer orden en una habitación. Si tu salón está decorado con un estilo industrial-minimalista, no deberías escoger, por ejemplo, una alfombra de imitación de piel de cebra. Con esto queremos decirte que el estilo de la alfombra no debe resultar antitético con el resto de la decoración de la habitación.

El espacio resulta clave

Para decorar una habitación con una alfombra vale más pecar por defecto que por exceso. Queremos decir que es mejor hacernos con una alfombra algo más pequeña con respecto a la habitación en la que vamos a ponerla, que colocar una alfombra enorme que cubra todo el suelo.

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