Consideraciones para hacer una vivienda accesible (I)

vivienda para personas con discapacidad

De acuerdo con los últimos estudios realizados hasta la fecha, en España hay aproximadamente 4 millones de personas con algún grado de discapacidad física. Un gran número de inmuebles en nuestro país no se adaptan a lo que establece la Ley de Propiedad Horizontal (http://www.20minutos.es/noticia/2120122/0/viviendas-accesibles/discapacitados/requisitos/ ).

Hay una serie de criterios o consideraciones estructurales que han de tenerse en cuenta antes de proceder a reformar una vivienda de cara a que se adapte al día a día de personas con discapacidad.

Accesos y suelos

La superación de barreras arquitectónicas en los accesos principales suele ser la primera de las consideraciones que han de plantearse. El escenario ideal en lo que respecta a una rampa de acceso es el que contempla las siguientes características:

  • Elaborada en material antideslizante.
  • Un metro cuadrado en planta por cada 10 centímetros verticales de desnivel.
  • Todo giro o cambio de orientación en la dirección de la rampa se traduce en la presencia de un descansillo.
  • La rampa debe contar con pasamanos a alturas adaptadas para adultos (entre 90 y 100 cm) y niños (entre 65 y 75 cm).

En general, podemos decir que la pendiente de la rampa no debe superar el 10-12% si ésta tiene una longitud de dos metros o menos. Para rampas de acceso más prolongadas, el desnivel máximo debería ser de en torno al 8%. Se recomienda que, en la medida de lo posible, rampas de longitud mayor a los 8 metros se subdividan en tramos no más largos de esta medida. Siempre que no se pueda proceder a la instalación de una rampa será necesario considerar la idea de equipar los accesos del edificio con plataformas salvaescaleras.

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Dimensiones de puertas y pasillos

Tanto para los accesos de personas con cierto grado de discapacidad como para aquellas sin problemas de movilidad, el ancho mínimo de las puertas (de acceso e interiores) nunca debería ser inferior a los 90 centímetros. En el caso de los pasillos de las zonas comunes, lo ideal es que sean lo más lisos posibles (sin obstáculos) para evitar tener que superar una traba adicional. La manilla de las puertas se debe situar a unos 90-95 centímetros de altura desde el suelo.

Habitaciones

A la hora de diseñar o reformar las diferentes habitaciones hay que tener en cuenta, por ejemplo, que se debe habilitar un espacio mínimo que permita, al menos, el giro en redondo de una silla de ruedas. En este sentido, un giro de 360 grados de una silla de ruedas viene a equivaler a un círculo de alrededor de metro y medio de diámetro.

En próximas entregas haremos referencia a las consideraciones de las viviendas para personas con discapacidad en lo relacionado con los enchufes, altura de repisas y armarios o disposición de electrodomésticos.

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