Las averías más frecuentes en una cocina

cocina

La cocina es una de las estancias de nuestro hogar en las que más tiempo se suele pasar, especialmente cocinando y comiendo, por lo que es normal que puedan aparecer algunas averías.

¿Cuáles son las averías más frecuentes en una cocina?

Si la cocina tiene todo eléctrico, es decir: caldera, vitrocerámica… es posible que una de las averías que pueda aparecer con mayor seguridad esté relacionada con las sobrecargas eléctricas, lo que puede derivar en un incendio, por lo que es un aspecto que hay que tener muy en cuenta para evitar problemas.

Es necesario que tengamos varias tomas de corriente y éstas estén bien distribuidas y sobre todo, que no pongamos una regleta para conectar cinco o seis electrodomésticos en un solo enchufe. Esto podría provocar una sobrecarga, con el peligro que esto supone. Debemos hacer una revisión periódica de la instalación eléctrica para poder evitar averías.

Los electrodomésticos son otra de las principales causas de averías en la cocina. Limpiarlos y secarlos bien, así como realizarles un mínimo mantenimiento, hará que duren más tiempo en mejores condiciones. Se recomienda no utilizar aquellos que tengan más de 10 años, no solo por seguridad sino por el consiguiente ahorro de energía que ofrecen.

El calentador del agua puede ser otra de las averías más comunes que podemos tener en nuestra cocina. Siempre es recomendable gastar un poco más y adquirir un producto de calidad, que nos ofrezca garantías y que sea duradero.

Normalmente, con el uso suelen ir perdiendo propiedades y no funcionan como deberían hacerlo desde un principio y algunos de sus fallos es que el agua no caliente correctamente, consume demasiada electricidad, el agua sale sucia o sus tuberías hacen ruidos extraños entre otros.

La clave es realizar tareas de mantenimiento para poder tener la caldera siempre en las mejores condiciones. Una limpieza general, un purgado de tuberías para sacar el aire de las mismas y un control eléctrico por si el fallo en el calentador se encuentra en su sistema.

Para finalizar, los grifos pueden ser otra de las cosas que más se averíen en una cocina y aunque en ocasiones no sean cosas serias, siempre pueden aparecer goteos, pequeños ruidos, mal olor en el agua, etc. La clave está en el mantenimiento adecuado y en realizar una limpieza cada año y con un cambio de juntas si éstas están deterioradas.

Valora esta página

Deja un comentario